| EVENTS - Fundación «El Buen Samaritano» |
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La Fundación tiene como finalidad sostener económicamente a los enfermos más necesitados, en particular a los enfermos de SIDA. La Iglesia manifiesta así su preocupación de cumplir el mandato que recibió de Cristo: “Curad los enfermos” (Lc 10,9; Mt 10,8) y quiere dar una muestra de amor solidario en favor de los más abandonados. La Fundación está confiada al Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud ideador de esta iniciativa que el Santo Padre ha acogido con benevolencia, pues él mismo afirma que “es la hora de un nueva «imaginación de la caridad», que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre, para que el gesto de ayuda sea sentido no como limosna humillante, sino como un compartir fraterno” (Novo Millennio Ineunte, n.50). El Santo Padre Juan Pablo II invita a todos los hombres de buena voluntad y de modo especial a los que pertenecen a los países económicamente más adelantados, a fin de que contribuyan en el logro de las finalidades de esta Fundación. El VIH/SIDA es una de las epidemias más devastadoras de nuestros tiempos; es un drama humano que por su gravedad y amplitud constituye uno de los retos sanitarios más grandes a nivel mundial. Lo exponen con mucha claridad los datos presentados en el Informe de las Naciones Unidas “The impact of Aids” del 2004: desde la aparición de esta epidemia (hacia los años ochenta), más de 22 millones de personas han muerto en el mundo por SIDA y actualmente 37’800,000 personas viven con el VIH/SIDA. En el año 2003, han muerto de SIDA 2,9 millones de personas y 4,8 millones han sido contagiadas por el VIH. El SIDA es la causa principal de la muerte de personas cuya edad está comprendida entre 15 y 49 años. Presentamos a continuación algunos datos sobresalientes del estado actual de la pandemia en el mundo. Los países con más de un millón de enfermos de SIDA en Africa son: Sudáfrica 5’300,000; Nigeria 3’600,000; Zimbabwe 1’800,000; Tanzania 1’600,000; Mozambique 1’300,000; Etiopía 1’200,000; Kenya 1’200,000; R.D. de Congo 1’100,000. Los países de América con más de 100,000 infectados son: Estados Unidos de América 950,000; Brasil 660,000; Haití 280,000; Colombia 190,000; México 160,000; Argentina 130,000; Venezuela 110,000. En Asia: India 5'100,000; Tailandia 570,000; Myanmar 330,000; Viet-Nam 220,000; China, 130,000. En Europa: Rusia 860,000; Ucrania 360,000; Italia 140,000; Francia 120,000. Los países con más de 10,000 infectados en Oceanía son: Papua Nueva Guinea 16,000; Australia 14,000. Se prevé que para el año 2025 el SIDA habrá causado la muerte de 31 millones de personas en India y 18 millones en China. Es dramática la situación de los niños. De hecho, según los datos del Informe 2004 de UNICEF, UNAIDS y USAID “Children on the brink”, entre el 2001 y el 2003, el número global de niños que se han quedado huérfanos debido al SIDA ha pasado de 11,5 millones a 15 millones, la mayoría de los cuales se encuentra en Africa. Se calcula que dentro del 2010, el Africa sub-Sahariana tendrá 18,4 millones de huérfanos debido al VIH/SIDA. Sólo en el 2003 esta epidemia ha causado 5,2 millones de niños huérfanos. Además, sobre todo en Africa el creciente número de huérfanos está cambiando el sistema tradicional de acogida de los huérfanos en las familias porque éstas, de suyo pobres, tienen dificultad para hacerse cargo de estos niños. Como respuesta al sensible llamamiento del Santo Padre, desde la aparición de este terrible flagelo la Iglesia ha contribuido siempre, tanto para prevenir la transmisión del virus VIH, como para ayudar a los enfermos y a sus familias en el ámbito médico-asistencial, social, espiritual y pastoral. Actualmente el 26,7% de los centros para curar el VIH/SIDA en el mundo son católicos. Los programas que estos Centros están realizando se desarrollan en cuatro ámbitos: 1. Formación: para los agentes sanitarios, los sacerdotes, las familias y los jóvenes; 2. Prevención: educación sanitaria, elaboración de documentos eclesiales, congresos; 3. Atención y Asistencia: para capellanes, médicos, enfermeras y enfermeros, práctica del sacramento de la Penitencia, Counselling, Diagnosis, Proyectos varios, Actividades de las Caritas internacional y diocesanas, Centros para los enfermos; 4. Toma de posesión y seguimiento: con los mismos enfermos, con los huérfanos, las viudas y abuelos, en las cárceles, en las casas de reintegración social. Junto a este inestimable y loable compromiso, el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud ha acogido la petición que el Santo Padre Juan Pablo II dirigiera a los Obispos de las Conferencias Episcopales de América, Australia y Europa, a fin de que se unan a los Pastores de Africa para afrontar con mayor eficacia la emergencia del SIDA. Precisamente para esta tarea el Santo Padre ha constituido la mencionada Fundación “El Buen Samaritano”. No obstante todo lo que están haciendo, por lo general nuestros centros que se ocupan de los enfermos de SIDA no sólo disponen de escasos recursos para los medicamentos, sino que son totalmente insuficientes para cubrir las urgentes necesidades que se presentan. Para constituir nuestro Fondo el Santo Padre ha aportado la cantidad de cien mil euros que serán útiles para iniciar la dotación de recursos; dando este ejemplo de caridad, él se ha adelantado a lo que pedimos imiten todos los católicos. Nos encontramos en el tiempo de la Navidad, clima propicio para acoger la invitación que el Santo Padre dirige a todos los hombres de buena voluntad a fin de que contribuyan al Fondo “El Buen Samaritano” para salvar y aliviar muchas vidas. Sería el regalo más apreciado que podemos ofrecer a Jesús Niño. Dirigimos este llamamiento sobre todo a los Obispos y a sus Diócesis, a los sacerdotes, a los Institutos religiosos, a las Fundaciones para las obras de caridad y a todos los hombres de buena voluntad: organizaos de manera permanente para responder generosamente a la invitación del Santo Padre haciendo efectiva vuestra donación en este especial tiempo navideño. La Fundación “El Buen Samaritano” ha sido confiada al Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, y el Santo Padre ha designado como Presidente de dicha Fundación al Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud. Al desear a todos vosotros una serena y generosa Navidad, haciendo realidad las invitaciones que os hace el Santo Padre, esperamos recibir pronto vuestras ayudas a favor de los hermanos enfermos de SIDA, como signo de aquella “imaginación de la caridad” que nos estimula a todos a sentirnos intensamente cercanos y solidarios con los que sufren, para demostrar un auténtico y urgente signo de nuestro compartir fraterno. Vuestras contribuciones y las de los hombres de buena voluntad podéis enviarlas:
A.
a través de “Giro Bancario” a las Cuentas Corrientes abiertas en el Instituto para las Obras de Religión (I.O.R.) de la Santa Sede, en divisa Dólares USA, o en EUROS;
B.
con “Cheque Bancario Internacional” a nombre de: «Cardenal Javier Lozano Barragán, Presidente de la Fundación “El Buen Samaritano”, Palazzo S. Paolo, Città del Vaticano» La Sede Legal se encuentra en este Pontificio Consejo, siempre a vuestra disposición en lo que concierne a la “Fundación Buen Samaritano” (tel. +39.06.69883138 – +39.06.69884720 – +39.06.69884799 - fax: +39.06.69883139). E-Mail: goodsamaritan@hlthwork.va + Javier Cardenal Lozano Barragán |